Desde anoche, miles de personas en América Latina siguen con atención y creciente preocupación las noticias que llegan desde Medio Oriente. En redes sociales, la reacción es intensa y dividida: hay quienes expresan miedo ante la posibilidad de una guerra de mayor escala, y quienes toman partido con dureza por uno u otro lado del conflicto. El debate no para.
Lo que desató esa conversación fue concreto: un misil iraní impactó en Dimona, ciudad ubicada en el desierto del Néguev, en el sur de Israel, donde se encuentra una de las instalaciones nucleares más sensibles del país. Israel confirmó el impacto. El ataque dejó al menos dos personas heridas, según los primeros reportes.


