Quien vive en México reconoce de inmediato la escena: un meme que llega al grupo familiar o de amigos, arranca una carcajada y, casi al mismo tiempo, provoca un gesto de resignación. Esa mezcla de risa y hartazgo es exactamente lo que está circulando con fuerza en redes sociales, donde el humor gráfico se ha convertido en el lenguaje más honesto para hablar de la realidad cotidiana del país.
El fenómeno no es nuevo, pero su intensidad actual llama la atención. Inseguridad, economía y salud pública son los tres ejes que dominan la conversación en formato de meme. Las imágenes y videos cortos retratan situaciones que van desde el miedo a salir a ciertas horas hasta la imposibilidad de llegar a fin de mes, pasando por la experiencia de acudir a un servicio médico público y encontrarse con carencias evidentes.



