Medidas que marcan la diferencia
Los veterinarios coinciden en que la preparación debe comenzar días antes, no cuando ya suenan los primeros cohetes. Identificar con anticipación un espacio interior de la vivienda —preferentemente sin ventanas o con cortinas gruesas— permite que el animal tenga un refugio familiar cuando empiece el ruido. Colocar ropa con olor del dueño en ese espacio ayuda a que la mascota lo asocie con seguridad.
Mantener puertas y ventanas cerradas durante las horas de mayor actividad pirotécnica reduce el riesgo de fuga. También se recomienda verificar que el collar tenga los datos de contacto actualizados y, si la mascota no está identificada, considerar el microchip de identificación antes de las festividades.
En casos de ansiedad severa, algunos veterinarios prescriben ansiolíticos o suplementos naturales a base de feromonas. Sin embargo, cualquier medicación debe ser indicada por un profesional: automedicar a una mascota puede agravar el cuadro. Los productos de venta libre, como los collares de feromonas o los difusores ambientales, pueden complementar el tratamiento pero raramente son suficientes por sí solos ante ruidos de alta intensidad.
Otra práctica recomendada es no dejar a la mascota sola durante los momentos de mayor ruido. La presencia del dueño, sin exagerar las muestras de afecto —lo que puede reforzar el estado de alerta del animal—, contribuye a bajar los niveles de estrés. Hablarle con calma y mantener una rutina normal de alimentación también ayuda.
Para quienes tienen mascotas con historial de reacciones intensas a los fuegos artificiales, la consulta veterinaria previa a Semana Santa es especialmente importante. El profesional puede evaluar si es necesario un plan de desensibilización o una medicación puntual para esos días específicos.
El cuidado de animales domésticos durante celebraciones con pirotecnia es un tema que gana visibilidad cada año en la región, a medida que más familias consideran a sus mascotas parte integral del hogar y buscan información práctica para protegerlas sin renunciar a sus tradiciones.