La administración Trump autorizó el envío de petróleo ruso a Cuba, según informó Euronews en su edición del lunes 30 de marzo. La decisión marca un quiebre notable respecto a la postura tradicional de Estados Unidos, que durante años ha intentado aislar económicamente al gobierno cubano mediante sanciones y restricciones comerciales.
Cuba atraviesa una de sus peores crisis energéticas en décadas. Los cortes de electricidad se han extendido por horas en todo el país, afectando tanto a hogares como a industrias, y la escasez de combustible ha paralizado sectores clave de la economía. En ese contexto, el suministro de crudo ruso representa un alivio significativo para La Habana, que lleva meses buscando alternativas ante la caída del apoyo venezolano, históricamente su principal proveedor de hidrocarburos.



