Hay una paradoja difícil de ignorar: un joven que claramente no estaba en condiciones de argumentar nada intentó, de todas formas, armar una coalición de testigos dentro de un transporte público para salvar su reputación ante su madre. Lo que podría haber sido una escena incómoda terminó convirtiéndose en un momento que miles de personas en redes sociales describieron como puro México mágico.
El episodio ocurrió en el Metrobús de la Ciudad de México y fue captado en video por alguno de los pasajeros presentes. En las imágenes, el joven —visiblemente afectado por el alcohol— recurre a los desconocidos a su alrededor para que lo ayuden a convencer a su mamá, ya sea por teléfono o en persona, de que se encontraba bien. La respuesta de los pasajeros no fue de rechazo ni indiferencia: varios siguieron la corriente, algunos con una sonrisa, otros con comentarios que el propio protagonista no pareció detectar como irónicos.



