Un término del español rioplatense se convirtió esta semana en el centro de una disputa simbólica que va mucho más allá del lenguaje. Funcionarios argentinos usaron la palabra "deslomarse" para justificar gastos públicos en viajes al exterior, y la reacción en redes sociales no tardó en llegar: memes, videos y comentarios irónicos que pusieron en evidencia la distancia entre el discurso oficial y la vida cotidiana de millones de personas.
El verbo "deslomarse" tiene una carga semántica muy concreta en Argentina. Significa trabajar hasta el agotamiento físico, hacer un esfuerzo extremo con el cuerpo. Es la palabra que usa un albañil al final de una jornada de doce horas bajo el sol, o un recolector de residuos que termina su turno nocturno con los músculos agotados. Aplicarla a un viaje en representación del Estado, con viáticos cubiertos, generó una reacción inmediata.



