Una sola palabra bastó para encender las redes sociales en Argentina: "deslomarse". El término, usado por funcionarios públicos para describir su propia carga laboral, desató una ola de memes, críticas y debates que combinan humor con indignación genuina ante lo que muchos perciben como una desconexión profunda entre quienes gobiernan y quienes trabajan.
La reacción no tardó en volverse viral. En redes sociales, usuarios señalan que el contraste resulta difícil de ignorar: mientras albañiles, recolectores de residuos y trabajadores informales enfrentan jornadas físicamente extenuantes, el mismo vocabulario aparece en boca de funcionarios para justificar viajes, gastos con fondos públicos o agendas que buena parte de la ciudadanía considera cuestionables. La ironía no pasó desapercibida.



