El mapa político de Castilla y León vuelve a mostrar tensiones dentro del bloque de la derecha. Según los últimos datos de intención de voto, Vox supera el 20% en la comunidad, una cifra que coloca al partido de Santiago Abascal como una fuerza consolidada en ese territorio y que complica la posición del Partido Popular regional.
El PP que encabeza Alfonso Fernández Mañueco aparece estancado en los sondeos, sin capacidad de recuperar terreno frente a su socio de gobierno. La situación es llamativa porque ambos partidos gobiernan juntos la Junta de Castilla y León desde 2022, cuando el PP necesitó el apoyo de Vox para mantenerse en el poder tras unas elecciones que no le dieron mayoría suficiente. Ese acuerdo fue el primero de coalición entre ambas formaciones a nivel autonómico en España, y marcó un precedente que luego se replicó en otras comunidades.

