El Estrecho de Ormuz es la vía por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo. Quien controla o amenaza esa ruta tiene en sus manos una palanca de presión económica global. Ese contexto explica por qué cualquier escalada entre Estados Unidos e Irán en torno a ese punto geográfico genera atención inmediata en los mercados y en las cancillerías de todo el mundo.
Con ese telón de fondo, el presidente estadounidense Donald Trump emitió este martes una advertencia directa a Irán: tiene 48 horas para cerrar un acuerdo o, según sus propias palabras, se desatará el infierno sobre ese país. El mensaje, difundido a través de sus canales habituales de comunicación, no especificó qué tipo de acción tomaría Washington si el plazo vence sin resultados, pero el tono fue inequívoco.



