Dos versiones opuestas. Por un lado, la prensa internacional publica indicios de una presunta campaña de desinformación orquestada desde Rusia contra el presidente argentino Javier Milei. Por el otro, las autoridades rusas desmienten categóricamente cualquier operación de ese tipo. Entre ambas posiciones, Argentina queda en el centro de un debate que trasciende sus fronteras.
La información fue difundida por medios de alcance global, entre ellos DW, que reportaron la existencia de indicios apuntando a una presunta campaña mediática rusa orientada a dañar la imagen del gobierno de Milei. Los detalles precisos sobre los mecanismos, los canales utilizados o el alcance de la supuesta operación no han sido completamente revelados de manera pública hasta ahora, pero el solo hecho de que la noticia circule en medios de varios países le otorga una dimensión política considerable.



