Donald Trump les dijo a líderes latinoamericanos aliados que no tiene intención de aprender su idioma. La frase, reportada este mismo día por medios españoles, fue directa: "No voy a aprender su maldito idioma". El comentario se produjo en un contexto de interacción con mandatarios de la región, aunque las fuentes disponibles no precisan el marco exacto del encuentro.
La declaración llega en un momento en que las relaciones entre Washington y varios países de América Latina atraviesan una etapa de tensión y reconfiguración. Desde que Trump retomó la presidencia, su administración ha adoptado posturas duras en materia migratoria y comercial que afectan directamente a la región, lo que convierte cualquier gesto o comentario hacia líderes latinoamericanos en un asunto de atención inmediata para la audiencia hispanohablante.


