Un tribunal en Italia declaró ilegales los aumentos de precio que Netflix aplicó a sus suscriptores y ordenó a la plataforma reembolsar los montos cobrados en exceso. La resolución, conocida esta semana, representa uno de los fallos más directos que ha enfrentado el servicio de streaming en Europa en materia de protección al consumidor.
Según los titulares publicados por medios españoles, la justicia italiana consideró que los incrementos tarifarios no cumplieron con los requisitos legales exigidos para modificar las condiciones de un contrato de servicio. En Italia, como en buena parte de la Unión Europea, las empresas que prestan servicios de suscripción están obligadas a notificar los cambios con antelación suficiente y a garantizar al usuario la posibilidad de cancelar sin penalización antes de que el nuevo precio entre en vigor. El fallo apunta a que Netflix no respetó ese procedimiento de forma adecuada.



