Un fallo en el controlador del sistema de gestión de residuos —el inodoro— de la nave Orión se convirtió en uno de los primeros contratiempos técnicos documentados de la misión Artemis II, el vuelo tripulado que marca el regreso de astronautas al entorno lunar por primera vez desde el programa Apolo. La información fue reportada horas después de que la tripulación tomara el control manual de la nave, una maniobra que también concentró la atención de los equipos en tierra.
El problema no compromete la seguridad de los cuatro astronautas a bordo ni la continuidad de la misión, según lo que trascendió de las fuentes de cobertura. Se trata de un inconveniente en el controlador electrónico que regula el funcionamiento del sistema sanitario, una pieza de equipamiento crítica en cualquier vuelo de larga duración. La NASA no ha emitido hasta el momento una declaración oficial detallada sobre el alcance del daño ni sobre las soluciones implementadas.



