Hay una paradoja en el centro de este fenómeno: una plataforma nacida en China, con una interfaz pensada para videos cortos y entretenimiento fugaz, se convirtió en uno de los espacios digitales más influyentes de Argentina, un país donde el acceso a internet sigue siendo desigual y el poder adquisitivo cayó en los últimos años. Sin embargo, TikTok alcanzó 33 millones de usuarios en el país, una cifra que redefine el mapa digital latinoamericano.
El dato no es menor. Argentina tiene aproximadamente 46 millones de habitantes. Que casi tres de cada cuatro personas tenga una cuenta activa en la plataforma —o al menos esté registrada— habla de una penetración que pocas aplicaciones lograron en tan poco tiempo. Para ponerlo en perspectiva, ese nivel de adopción supera al de muchas redes sociales que llevan más de una década operando en la región.


