Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán llevan años marcadas por ciclos de acercamiento y ruptura. Desde la salida unilateral de Washington del acuerdo nuclear en 2018, durante el primer mandato de Trump, Teherán ha mantenido una posición de desconfianza estructural hacia cualquier propuesta que provenga de la Casa Blanca. Ese historial es el marco indispensable para entender lo que ocurrió en las últimas horas.
Según reportaron medios estatales iraníes, el gobierno de la República Islámica rechazó formalmente el plan presentado por la administración Trump y respondió con un conjunto de condiciones propias. Entre las exigencias figurarían garantías de seguridad contra futuros ataques militares y compensaciones de carácter económico, aunque los detalles precisos no han sido confirmados por fuentes independientes hasta el momento.
