Hay una contradicción difícil de ignorar: mientras el conflicto en Medio Oriente acumula meses de escalada, Washington presentó a Teherán un plan de 15 puntos para detenerlo. Una propuesta formal, estructurada, que llega desde uno de los actores que Irán señala sistemáticamente como parte del problema. La pregunta no es si el plan existe —los medios lo confirman—, sino si tiene alguna posibilidad real de prosperar.
Según los titulares difundidos este martes, el gobierno de Estados Unidos hizo llegar a Irán una hoja de ruta con quince puntos destinada a poner fin a las hostilidades en la región. No se han divulgado los detalles específicos de cada punto, pero la sola existencia del documento representa un movimiento diplomático relevante en un escenario donde los canales de comunicación directa entre ambos países son escasos y frágiles.


