La izquierda española lleva años intentando resolver una tensión estructural: cómo competir electoralmente sin fragmentar el voto entre fuerzas que comparten un electorado similar. Esa disputa ha costado escaños en distintas convocatorias y ha sido uno de los debates internos más persistentes desde la irrupción de nuevos partidos en el sistema político español.
Con ese antecedente como telón de fondo, Podemos, Izquierda Unida y Sumar alcanzaron este miércoles un acuerdo para presentarse de forma conjunta a las elecciones autonómicas de Andalucía, previstas para el 17 de mayo. La fórmula elegida es la coalición Por Andalucía, plataforma que ya agrupó a varias de estas fuerzas en comicios anteriores. Según los medios que reportaron el acuerdo, la negociación se extendió hasta las últimas horas disponibles antes del cierre del plazo de inscripción de candidaturas.



