La administración estadounidense destituyó al jefe del Estado Mayor del Ejército mientras el país sostiene operaciones militares activas contra Irán, una decisión sin precedentes recientes que altera la conducción castrense en plena crisis bélica. La remoción fue confirmada por medios internacionales en las últimas horas.
Cambiar al máximo oficial del Ejército durante un conflicto en curso es una medida extraordinaria. En la historia reciente de Estados Unidos, los relevos en la cúpula militar se han producido en tiempos de paz o al término de ciclos de servicio, no en medio de operaciones activas. La decisión implica una ruptura con la práctica institucional y abre interrogantes sobre las tensiones internas entre la Casa Blanca y el alto mando castrense.


