Quienes siguen de cerca la situación en Medio Oriente amanecieron con una noticia que vuelve a poner a Irak en el centro de una disputa que no es, estrictamente, la suya. La embajada de Estados Unidos en Bagdad fue blanco de un nuevo ataque aéreo atribuido a Irán, un hecho que, aunque ocurre en suelo iraquí, tiene implicaciones que van mucho más allá de sus fronteras. En redes sociales, la reacción hispanohablante fue moderada pero clara: varios comentarios apuntan a que Irak no debería verse arrastrado a un conflicto entre potencias externas.
El ataque, reportado en las últimas horas, se suma a una serie de incidentes similares que han convertido a Bagdad en escenario de tensiones entre Washington y Teherán. La embajada estadounidense, ubicada en la llamada Zona Verde de la capital iraquí, es uno de los complejos diplomáticos más grandes del mundo y ha sido blanco recurrente de ataques con cohetes y drones en los últimos años.


