Muchos en América Latina siguen de cerca cada movimiento diplomático europeo cuando el mundo parece acercarse a un nuevo conflicto. La pregunta de qué harán las potencias occidentales ante una posible guerra con Irán no es abstracta: afecta los precios del petróleo, la estabilidad regional global y el peso que tendrán las instituciones internacionales en los próximos meses.
En ese contexto, Emmanuel Macron fue categórico: Francia no participará en la guerra contra Irán. La declaración del presidente francés llegó en medio de una escalada de tensiones que involucra a Israel, Estados Unidos e Irán, y que ha mantenido en alerta a la comunidad internacional durante las últimas semanas.



