Para los seguidores de la Roma en América Latina, la noticia llegó en el peor momento posible. El equipo romano atraviesa una etapa exigente en el calendario y acaba de perder a uno de sus hombres clave: Manu Koné estará fuera de las canchas durante un período estimado de entre tres y cuatro semanas debido a una lesión que lo sacó de los planes del cuerpo técnico.
La baja del mediocampista francés no es menor. Koné se ha consolidado como una pieza central en la estructura del equipo, aportando equilibrio entre la recuperación del balón y la salida limpia desde el mediocampo. Perderlo en este tramo de la temporada implica reorganizar un esquema que ya venía funcionando con cierta estabilidad.



