Pocas imágenes en el fútbol reciente han generado tanto impacto como la que circuló esta semana desde Anfield: un jugador retirándose en camilla con una herida que, según los primeros reportes médicos, implicó la amputación parcial de un dedo. La reacción en redes sociales fue inmediata. Mensajes de apoyo, expresiones de shock y deseos de recuperación inundaron las conversaciones en torno al nombre de Noa Lang.
El extremo neerlandés, que actualmente milita en el Galatasaray de Turquía, sufrió la lesión al chocar con una valla publicitaria durante el encuentro disputado en el estadio del Liverpool, correspondiente a la UEFA Champions League. El golpe fue de tal violencia que le provocó una herida profunda en uno de sus dedos, lo que obligó a su salida inmediata del campo y su traslado en camilla. Según informaron medios europeos, el jugador deberá ser operado en las próximas horas.



