La imagen del presidente argentino Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más complicados desde que asumió el cargo, según refleja la conversación pública de las últimas semanas. Dos factores concentran el malestar: la caída del poder adquisitivo de los salarios y los escándalos de corrupción que rodean a su administración, entre ellos el denominado caso Libra, que ha generado indignación tanto dentro como fuera de Argentina.
El deterioro de los ingresos reales es el punto que más aparece en el debate ciudadano. Usuarios señalan que los salarios actuales no alcanzan para cubrir necesidades básicas como el transporte diario y la alimentación, lo que representa una contradicción directa con el discurso de saneamiento económico que impulsó la llegada de Milei al poder. La inflación, aunque ha desacelerado en términos interanuales respecto a los picos de 2023, sigue erosionando el bolsillo de trabajadores y de la clase media, un sector que varios comentarios identifican como especialmente golpeado.



