30 millones de euros en donaciones destinadas a las víctimas de la DANA en Valencia son el eje de una controversia que ha ganado fuerza en los últimos días. La pregunta que circula con insistencia es directa: ¿a dónde fueron esos recursos? La ausencia de respuestas claras por parte de las autoridades ha alimentado una indignación que no muestra señales de calmarse.
La DANA que azotó la región valenciana dejó un saldo devastador en infraestructura, viviendas y medios de vida de miles de familias. Ante la magnitud del daño, la respuesta solidaria fue inmediata: ciudadanos, empresas y organizaciones canalizaron donaciones con la expectativa de que llegaran a quienes más las necesitaban. Sin embargo, la falta de rendición de cuentas sobre el destino de esos fondos ha convertido la solidaridad en desconfianza.



