Desde que España aprobó en 2021 la Ley Orgánica de Eutanasia, el país se convirtió en uno de los pocos del mundo en permitir la muerte asistida bajo condiciones reguladas. La norma exige que el paciente padezca una enfermedad grave e incurable o un padecimiento crónico debilitante, y establece un proceso de solicitudes y revisiones médicas. Sin embargo, su aplicación en personas con discapacidad ha generado cuestionamientos tanto dentro como fuera del país.
Uno de esos casos es el de Noelia Castillo, una mujer española con discapacidad a quien se le aplicó la eutanasia. Según reportó el New York Post, la administración del presidente Donald Trump abrió una investigación sobre las circunstancias de su muerte. El medio estadounidense fue el primero en dar a conocer esta intervención, que fue confirmada posteriormente por El Mundo, uno de los diarios de mayor circulación en España.


