Hay una paradoja en el centro de esta negociación: el partido que puede hacer o deshacer la aprobación del decreto anticrisis del Gobierno español no pide más gasto público ni una concesión territorial, sino una medida fiscal que beneficiaría a millones de trabajadores por cuenta propia. Junts ha comunicado que solo votará a favor del decreto si el Ejecutivo se compromete a eximir del IVA a los autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales.
Según los titulares publicados este mediodía, el Gobierno habría trasladado al partido catalán su disposición a respaldar esa exención, lo que abre la puerta a un acuerdo. Pero el camino no es sencillo. La medida implicaría transponer al ordenamiento español una directiva europea que ya permite a los estados miembros liberar de este impuesto a los pequeños contribuyentes, algo que España lleva tiempo sin implementar pese a tener el marco legal europeo disponible.



