Una potencia regional declara haber golpeado la infraestructura digital de una de las corporaciones tecnológicas más grandes del mundo. Eso es, en esencia, lo que afirmó la Guardia Revolucionaria de Irán en las últimas horas: que sus fuerzas atacaron un centro de datos de Amazon Web Services (AWS) ubicado en Bahréin, y que como consecuencia de ello la compañía estaría preparando su salida de la región.
La declaración, recogida por medios de América Latina como RPP Noticias y El Universal, no ha sido acompañada de evidencia visual ni técnica verificable. Amazon, por su parte, no ha emitido ningún comunicado oficial que confirme o contradiga el ataque. Esa ausencia de respuesta es, en sí misma, un elemento que alimenta la incertidumbre.



