El miedo a salir a la calle no es nuevo en México, pero la intensidad con que se discute en redes sociales marca una diferencia. En los últimos días, la conversación digital sobre inseguridad cotidiana en México ha escalado con un tono predominantemente negativo, impulsado por relatos de ciudadanos que describen situaciones de riesgo en espacios públicos y una sensación generalizada de abandono institucional.
Lo que distingue este ciclo del debate es la aparición de un elemento concreto: usuarios reportan y comentan casos de personas que reaccionan de forma directa contra presuntos delincuentes en la vía pública. Estas acciones de autodefensa espontánea generan opiniones divididas. Varios comentarios apuntan a que se trata de una respuesta lógica ante la ausencia del Estado, mientras que otros advierten sobre los riesgos de normalizar la justicia por mano propia.



