Hay quienes sacan el teléfono para llamar a la policía. Y hay quienes lo sacan para grabar. Esa diferencia, aparentemente pequeña, se ha convertido en el centro de una discusión que crece con fuerza entre usuarios mexicanos: ¿cuándo la búsqueda de contenido viral reemplazó al instinto de ayudar?
La indignación se expresa con claridad en redes sociales, donde varios comentarios describen escenas similares: un asalto en transporte público, una pelea en la calle, un robo a mano armada. Testigos presenciales que, en lugar de intervenir o reportar el hecho, levantan la cámara y transmiten en vivo. La lógica del like por encima de la lógica del auxilio.



