Por primera vez desde que Javier Milei asumió la presidencia de Argentina, más ciudadanos responsabilizan a su gobierno por la crisis económica que a las administraciones anteriores. Así lo indica una encuesta que circula en redes sociales y que marca un punto de inflexión en la percepción pública tras casi dos años de gestión.
El dato es significativo porque, durante gran parte del mandato, una porción importante de la opinión pública atribuía los problemas económicos a la herencia recibida. Ese argumento parece estar perdiendo peso. La paciencia ciudadana tiene límites, y los números lo reflejan.



