Manuel Adorni, vocero de la presidencia argentina, encendió las redes sociales al utilizar la palabra "deslomarse" para defender el uso de fondos públicos en el viaje de su esposa. La justificación, lejos de calmar las críticas, se convirtió en el centro de una polémica que mezcla indignación política con humor corrosivo.
La expresión elegida por Adorni fue leída por miles de usuarios como una apropiación irónica de un concepto que, en el lenguaje cotidiano argentino, describe el esfuerzo físico y económico de quienes trabajan en condiciones difíciles. Aplicarla para referirse a la agenda de un funcionario de alto rango generó un rechazo inmediato y sostenido en redes sociales.



