Quienes siguen de cerca la política venezolana reconocen un patrón que se repite desde hace años: dos nombres que aparecen en casi todas las decisiones importantes del gobierno de Nicolás Maduro. Ese patrón tiene ahora un nombre propio en el debate político del país: el síndrome DelcyJorge.
El término fue abordado recientemente por El Nacional, uno de los medios de referencia venezolanos, para describir la concentración de influencia que ejercen Delcy Rodríguez, vicepresidenta de la república, y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, dentro del aparato chavista. La expresión fusiona ambos apellidos en una sola palabra para señalar lo que analistas describen como un núcleo de poder paralelo al del propio Maduro.

