Muchas familias argentinas llevan semanas preguntándose cómo van a llegar a fin de mes. Adultos mayores que calculan si el dinero alcanza para los medicamentos, personas con discapacidad que ven reducidos sus apoyos, y cuidadores que absorben costos que antes cubría el Estado. Esa es la experiencia cotidiana que miles describen en redes sociales, y que ha convertido las políticas del gobierno de Javier Milei hacia estos sectores en uno de los focos de mayor tensión social en Argentina.
El eje del conflicto es el programa de ajuste fiscal que la administración libertaria viene ejecutando desde que asumió, a fines de 2023. Los recortes afectaron partidas destinadas a jubilaciones, pensiones y programas de atención a personas con discapacidad. El resultado, según quienes viven la situación, es una caída real del poder adquisitivo en dos de los grupos más vulnerables de la sociedad.



