Donald Trump criticó este martes a varios aliados de Estados Unidos por mostrar, según sus palabras, poco entusiasmo para contribuir a desbloquear el estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde transita cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. La declaración del mandatario no especificó qué países tienen esa actitud, pero el mensaje fue suficientemente directo para generar atención internacional.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el mar de Arabia. Cualquier interrupción en esa vía afecta de manera inmediata el suministro energético global, lo que convierte su control en un asunto de primer orden para potencias occidentales, economías asiáticas y países exportadores de crudo en la región.



