Menos de 24 horas después de que se reportaran ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Donald Trump declaró que la guerra con ese país está "prácticamente terminada". La afirmación, hecha pública en las últimas horas, marca un giro significativo en la narrativa oficial del conflicto y genera tanto alivio como escepticismo en distintos sectores.
La declaración del mandatario estadounidense llega en un momento de alta tensión regional. Los ataques militares reportados en las últimas horas involucraron coordinación directa entre fuerzas de Washington y Tel Aviv, lo que representó una escalada considerable respecto a episodios anteriores. Trump no ofreció detalles operativos sobre el estado del conflicto ni sobre las condiciones que lo llevarían a considerar el cese definitivo de las hostilidades.


