Benjamín Netanyahu declaró que Donald Trump cree que los objetivos militares de la guerra pueden lograrse mediante un acuerdo negociado con Irán, según reportaron medios de la región. La afirmación del primer ministro israelí coloca al mandatario estadounidense en una posición que combina presión militar con apertura diplomática, aunque los detalles concretos de cualquier negociación no han sido confirmados por Washington.
La declaración tiene peso inmediato para la audiencia latinoamericana por una razón concreta: una escalada bélica en Medio Oriente afecta directamente los precios del petróleo, los mercados financieros y las cadenas de suministro globales, factores que impactan a economías ya bajo presión en países como México, Argentina, Colombia y Perú. Cualquier movimiento diplomático o militar entre Estados Unidos, Israel e Irán se traduce, tarde o temprano, en consecuencias económicas que cruzan el Atlántico.



