Donald Trump descartó públicamente su interés en el Premio Nobel de la Paz mientras los ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel contra Irán continuaban dominando la agenda internacional. La declaración llegó en medio de un operativo militar que el propio mandatario calificó como una victoria total sobre el régimen de Teherán.
La frase —"No me interesa el Nobel de la Paz"— marcó un giro notable respecto a declaraciones anteriores del presidente estadounidense, quien en otros momentos había insinuado merecer ese reconocimiento por sus gestiones diplomáticas. Este cambio de postura coincide con el tono más agresivo que Trump ha adoptado frente al conflicto con Irán, alejándose del lenguaje de negociación que suele acompañar a candidatos al galardón.



