Un alza de casi 3% en una sola jornada bursátil no es un dato menor. Eso fue lo que registró el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio en su más reciente cierre, empujado por el repunte simultáneo de dos sectores que hoy dominan las expectativas de los inversionistas globales: la inteligencia artificial y los fabricantes de semiconductores.
El movimiento no ocurre en el vacío. Japón alberga a algunas de las compañías más relevantes en la cadena de suministro de chips, desde fabricantes de equipos de precisión hasta proveedores de materiales especializados. Cuando el apetito por tecnología de IA crece en los mercados financieros, estas empresas suelen ser de las primeras en reaccionar, y eso se tradujo directamente en el comportamiento del índice.



