La preocupación llegó primero a los teléfonos. Antes de que muchos terminaran el café de la mañana, las notificaciones ya circulaban: Israel había anunciado operaciones terrestres en Líbano contra Hezbolá. En redes sociales, la reacción hispanohablante no tardó en dividirse entre quienes ven la acción como una respuesta inevitable y quienes temen que el conflicto escale sin freno.
El gobierno israelí confirmó el inicio de estas operaciones militares en territorio libanés, presentándolas como una medida para neutralizar la infraestructura armada de Hezbolá en la zona fronteriza. Las autoridades israelíes argumentan que el grupo, que opera desde el sur del Líbano, representa una amenaza directa para las comunidades civiles en el norte de Israel, que han vivido bajo el impacto de cohetes y ataques cruzados durante meses.



