Muchos latinoamericanos siguen con atención creciente cada movimiento entre Washington y Teherán, conscientes de que cualquier escalada en Oriente Medio tiene efectos que llegan rápido a sus bolsillos, desde el precio del petróleo hasta la volatilidad de los mercados. Esta vez, la tensión subió de tono de manera notable.
Irán rechazó formalmente la propuesta del gobierno de Donald Trump orientada a poner fin al conflicto en curso, y la respuesta de Washington no tardó: funcionarios estadounidenses advirtieron que el país podría "desatar el infierno" si Teherán no reconsideraba su postura. La frase, cargada de dramatismo, circuló rápidamente y encendió la conversación en redes sociales.


