Tres semanas después del inicio de las hostilidades, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa con operaciones militares activas y sin señales claras de negociación. El día 21 del enfrentamiento encuentra a las tres potencias sosteniendo posiciones que, hasta ahora, no han cedido ante la presión diplomática internacional.
Los ataques aéreos reportados en las últimas horas forman parte de una dinámica que se instaló desde los primeros días del conflicto: golpes selectivos sobre infraestructura estratégica iraní, respuestas con misiles desde Teherán y el respaldo logístico y militar de Washington a las fuerzas israelíes. El alcance exacto de los daños sobre la población civil sigue siendo difícil de verificar de manera independiente.


