Un nuevo bombardeo contra altos funcionarios del régimen iraní dejó como resultado la muerte del ministro de Inteligencia de Irán, según confirmó el gobierno israelí en las últimas horas. El ataque forma parte de una ofensiva más amplia en la que Estados Unidos e Israel coordinan operaciones contra objetivos estratégicos dentro de Irán, una situación que escala con rapidez y cuyas consecuencias regionales aún están por definirse.
La eliminación de un ministro en funciones representa un golpe directo a la cadena de mando del gobierno iraní. No se trata de un comandante militar en campo, sino de un funcionario civil de alto rango con acceso a la arquitectura de inteligencia del Estado. Eso distingue este ataque de acciones previas y lo coloca en una categoría distinta dentro del conflicto.



