Desde que Israel y el movimiento Hezbolá iniciaron su escalada más intensa en décadas, el sur del Líbano se convirtió en el epicentro de una disputa territorial con consecuencias humanitarias graves. Bajo ese telón de fondo, el primer ministro Benjamin Netanyahu emitió una orden para que las fuerzas israelíes ocupen una mayor extensión de territorio en esa zona fronteriza, una decisión que el propio gobierno calificó como algo que "cambiará radicalmente" la situación del país.
La instrucción fue confirmada este martes por fuentes oficiales israelíes y recogida por medios de la región. No se precisó de inmediato el alcance geográfico exacto de la expansión, pero el lenguaje utilizado por el gobierno sugiere que se trata de un movimiento de mayor envergadura que las operaciones previas de control de terreno en la franja sur libanesa.

