Miles de niños ucranianos deportados a territorio ruso. Esa es la cifra central que sustenta la más reciente acusación formal de Naciones Unidas contra Rusia por crímenes contra la humanidad, según reportó El Universal a partir del informe presentado ante el organismo multilateral.
El documento elaborado por expertos de la ONU concluye que el traslado forzado de menores desde zonas ocupadas de Ucrania hacia Rusia no es un fenómeno aislado ni accidental, sino una práctica sistemática que califica como crimen contra la humanidad bajo el derecho internacional. La distinción es relevante: este tipo de calificación implica que los actos fueron cometidos de manera organizada y como parte de un ataque generalizado contra la población civil.


