Por segunda vez en un período reciente, un misil iraní fue interceptado en el espacio aéreo de Turquía, país miembro de la OTAN, lo que vuelve a colocar al conflicto en el Medio Oriente peligrosamente cerca de las fronteras de la alianza atlántica. El hecho fue reportado por medios de Argentina y Perú en las últimas horas.
La relevancia del incidente radica en la geografía. Turquía no es un país cualquiera dentro de la OTAN: comparte frontera con Siria e Irak, y ha sido históricamente uno de los puntos de mayor fricción entre Occidente y las potencias regionales de Medio Oriente. Que un proyectil de origen iraní alcance su espacio aéreo activa automáticamente los protocolos de defensa colectiva de la alianza, aunque hasta ahora no se ha confirmado una respuesta militar formal.

