Mariano García se proclamó campeón del mundo en los 1.500 metros durante los Mundiales de atletismo en pista cubierta, en una carrera que los medios españoles describieron como una exhibición controlada desde el inicio hasta la línea de meta. El título llega como uno de los resultados más destacados del atletismo español en lo que va del año.
García impuso su ritmo desde las primeras vueltas y no cedió el liderato en ningún momento de la prueba. Esa capacidad de gestionar la carrera a su favor, sin depender de un sprint final incierto, es lo que distinguió su actuación del resto del campo. La medalla de oro confirma su posición entre los mejores fondistas del mundo en la modalidad bajo techo.


