Hay victorias que saben a poco, incluso cuando se suben al podio. Moha Attaoui lo dejó claro con cuatro palabras después de cruzar la meta en los 800 metros del Mundial de Atletismo en pista cubierta: "Quería más". La medalla de bronce está ahí, colgada al cuello, pero la ambición del atleta español apuntaba a otro color.
Attaoui terminó tercero en una final que exigió hasta el último metro. El resultado lo convierte en el cuarto español en subir al podio en este campeonato, un dato que refuerza el buen momento que atraviesa el atletismo de España en competencias internacionales bajo techo. Cuatro medallas en un mismo Mundial indoor no es un número menor para una delegación que históricamente ha encontrado en las pruebas de fondo su terreno más fértil.


