Una declaración basta para revelar la magnitud de lo que viene: el jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmó que la operación militar contra Hezbolá "apenas ha comenzado". El anuncio no es un cierre de capítulo, sino la apertura de uno que nadie sabe cuándo terminará.
La tensión en la frontera entre Israel y el Líbano lleva meses acumulándose. Desde el recrudecimiento del conflicto en Gaza, Hezbolá ha mantenido un frente de presión constante en el norte israelí mediante cohetes y drones, mientras Israel ha respondido con ataques aéreos sobre territorio libanés. Lo que el comandante de las FDI describe como el inicio de una operación sugiere que esa dinámica de intercambios podría estar dando paso a algo de mayor escala.



