Muchos hispanohablantes que siguen el conflicto en Medio Oriente despertaron este mediodía con una noticia que marca un punto de inflexión: Israel anunció el control militar del sur del Líbano, una zona que durante décadas ha sido el principal bastión territorial de Hezbolá. La reacción en redes sociales fue inmediata, con opiniones divididas entre quienes celebran la operación como un golpe decisivo al grupo armado y quienes advierten sobre las consecuencias humanitarias para la población civil libanesa.
Según los reportes de medios internacionales, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) destruyeron los puentes que Hezbolá empleaba para trasladar combatientes y equipamiento militar dentro del territorio libanés. La medida busca cortar las rutas de abastecimiento del grupo y consolidar una zona de control que, de acuerdo con las declaraciones oficiales israelíes, abarca aproximadamente el 10% del territorio de Líbano.



