Los accidentes de tránsito con vehículos de transporte colectivo suelen tener causas mecánicas o humanas bien identificadas. Sin embargo, cuando las autoridades mencionan la posibilidad de un acto deliberado, el caso adquiere una dimensión distinta que obliga a esperar los resultados de la investigación antes de sacar conclusiones.
Eso es exactamente lo que ocurre con el incendio registrado este martes en Suiza, donde un autobús quedó envuelto en llamas y dejó un saldo de al menos seis personas muertas y cinco heridas. Los servicios de emergencia atendieron el siniestro de forma inmediata, pero la magnitud del fuego limitó las posibilidades de rescate.



